Blogosfera Socialista: POLÍTICOS EN LAS CAJAS DE AHORRO

POLÍTICOS EN LAS CAJAS DE AHORRO
No tengo intención de valorar el proceso de renovación del Consejo de Cajamadrid. Ese esperpento se valora por sí mismo. Por suerte, en esta ocasión no me toca a mí ser protagonista de negociación ni de decisión alguna. Mi posición es la de mi Partido. Y comparto con la dirección de mi Partido el disgusto ante todos los nombres del PP que han aparecido en las quinielas para dirigir la entidad. Sin embargo, entre las muchas tonterías que se están diciendo en este proceso hay una que me irrita especialmente. Se trata de ese argumento que descalifica a cualquier "político" de entrada y sin más matices para presidir una Caja de Ahorros, para participar en su Consejo de Administración o, tan siquiera, para opinar al respecto. Hay quienes están dedicando mucho tiempo, mucho esfuerzo y mucho dinero para hacer calar este argumento al socaire del triste espectáculo que está dando el PP en la Caja madrileña. Incluso han fabricado un "estudio", "avalado" por dos profesores de la London School y financiado por la Fundación Fedea (integrada por banqueros y empresarios de postín). Voy a permitirme participar en este suculento debate, y espero que se me presuma el mismo "desinterés", al menos, que yo presumo para los autores del mencionado "estudio". La diferencia entre un banco privado y una Caja de Ahorros radica en que el primero busca maximizar el beneficio pecuniario para sus accionistas mientras la segunda participa de un compromiso con el interés general. ¿Y quiénes están mejor capacitados para interpretar ese interés general en la gestión de una Caja? ¿El representante de los ciudadanos legitimado por las urnas o el "profesional" con siete masters en las más conocidas y endogámicas academias financieras? Si partimos del hecho inexorable de que todas las personas participamos de una ideología y de que inexorablemente aplicamos tal ideología a nuestro trabajo, ¿por qué no asegurarnos de que las Cajas persiguen el interés general aplicando la ideología mayoritaria entre los ciudadanos? ¿O alguien quiere convencernos de que los "profesionales" formados en aquellas academias son ideológicamente "asexuados"? ¿Carece de ideología Pizarro? ¿O MAFO? ¿No será que su ideología es menos presentable, y tras los fracasos de la desregulación neoliberal debe camuflarse de "profesionalidad"? A todo esto, ¿quiénes son los "políticos"? ¿Solo los que han ejercido un puesto de gestión o de representación pública? ¿Solo los que están afiliados a un partido? ¿No es "político" el que cuenta con ideas políticas y actúa conforme a propósitos políticos? ¿No es "político" el que pretende influir sobre el funcionamiento de las instituciones públicas? ¿Es menos "político" Botín que yo? Quienes manejan el espantajo del "político" al frente de una institución financiera procuran ignorar que las estructuras funcionales de las Cajas, como ocurre en los bancos, están sólidamente conformadas por trabajadores experimentadoscuya actividad no tiene que verse afectada por el curriculum de quien preside la entidad. Así ha ocurrido con el"político" Serra, o con el inspector de hacienda Blesa& ¿Alguien pretende generar desconfianza en los "políticos" al frente de las Cajas a base de llamar a la confianza ciega en la clase "profesional" que inventó las hipotecas-basura o los fondos de riesgo, que se cargó gigantes como Lehman Brothers y que provocó el epicentro de esta crisis? Puestos a manejar espantajos, ¿alguien dudaba de la "profesionalidad" de Madoff? ¿No eran apabullantes sus premios, reconocimientos y masters? ¿Cómo se justifica el prejuicio de que actuará con más eficiencia y más honestidad un banquero o un empresario que un "político"? ¿No hay banqueros y empresarios inútiles y corruptos? ¿Hacemos una lista? El argumento más decisivo lo tomaré prestado precisamente del propio "estudio" que intenta demostrar que la "politización" de las cajas resulta negativa para su funcionamiento. Alegan sus autores que tal "politización" lleva a las Cajas a mantener abiertas más sucursales y a arriesgar mayor nivel de morosidad en su actividad crediticia. ¿Pero no es esa exactamente su función? ¿No es esa la razón de ser de las Cajas? Acusar a los responsables de las Cajas de contar con más oficinas de atención directa al público, o de facilitar crédito a las familias más necesitadas y a los emprendedores con menos garantías, contribuye a legitimar su diferenciación respecto a la banca privada y a defender su pervivencia y singularidad en nombre del interés general. Y ¿por qué los autores de este "estudio" de encargo olvidaron mencionar los resultados más que positivos del conjunto de las Cajas españolas durante los últimos treinta años? ¿Por qué evitaron aludir a los miles de millones de euros que las Cajas devuelven cada ejercicio a la sociedad a través de sus obras sociales y culturales, mientras los bancos privados reparten bonus millonarios a sus ejecutivos y dividendos sustanciosos a sus ricos accionistas? ¿Por qué no reconocen que la presencia de "políticos" en las direcciones de las Cajas podría ayudar a dirigir la actividad de estas instituciones hacia la financiación de actividades productivas para anticipar la salida de la crisis, mientras algunos bancos privadosadministran cicateramente el crédito a fin de asegurar elbeneficio privado?

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