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Entrevista a Daddy Yankee directa desde Puerto Rico...

Esta es una entrevista bien extendida con Daddy Yankee desde Puerto Rico, habla sobre todo, pero lo que mas me llamo la atencion fue su respuestas a las siguientes preguntas:
¿Por qué haces discos?

“Honestamente, yo no tengo la necesidad de hacer discos. Si mañana yo quisiera dejar de cantar, igual estaría bien, incluyendo a mis hijos -tres- y los hijos de mis hijos”.

Entonces, ¿por qué haces discos?

“Porque tú tienes que tener un sentido en la vida. No todo es dinero ni salir a trabajar por obligación. Esto yo lo hago porque me lo vivo. Yo siento pasión por la música, pero pasión verdadera. Y lo he demostrado. Antes, sin un peso encima, hacía música, y ahora que tengo 100 pesos, sigo haciéndola”.

Daddy Yankee vocaliza un canto de calle y habla como quien, en efecto, viene de ésta. Aunque abierta, su risa suena enjaulada en una actitud, por momentos, eruptiva y desafiante. “Yo hago música sin importar lo que opina la gente, porque me gusta decir siempre lo que pienso”, protege así su disco Mundial de posibles cuestionamientos. El compacto, promocionado con el tema Descontrol, es distribuido por Sony Music.

La efusividad del artista se siente, también, cuando se le pide que responda a una propuesta hecha por otros representantes del género, para quienes la ostentación produce resentimiento social. Y Yankee, alardeando de su vocación al reto, contesta con acento y forma boricuas: “Yo no lo creo& ¿Tú no has visto, mi ‘helmano’, el cariño que me tiene la gente?”.

El verbo de “el Cangri”, como llaman al cantante de La Gasolina, puede resultar deliberadamente fanfarrón. Su boca simula un despeñadero de donde salen palabras precipitadas, como si se tratara de un colado de lava extraído de ese volcán llamado reggaetón. Tiene, eso sí, el detalle de zafarse de unos lentes oscuros que poco se necesitan en una tarde moribunda en el Hotel La Concha, en San Juan. “Voy a quitármelos porque es prensa escrita”, accede este latino de no más de un metro setenta y dos centímetros, quien valora la estética industrializada envasada en perfumes, antibacteriales y labiales protectores, todos con su nombre como marca.

Figura icónica de los reggaetoneros, dista mucho, sin embargo, de parecer uno de ellos. Por lo menos, no uno de los chamos que “perrean” al son de Llamada de emergencia en madrugadas de desenfreno dentro de los bares penumbrosos del centro comercial El Valle, de Caracas, uno de los escenarios criollos donde ese ritmo tiene acogida.

La delgadez de los seguidores venezolanos -forrados en skinny jeans, a lo sumo talla 29- les permite danzar sobre las mesas en un erotismo asexuado; pero, cuando el puertorriqueño se levanta de su silla ergonómica para dar indicaciones a su equipo, desdice de cualquier esmero personal en los gimnasios. Camiseta de beisbolista, jeans anchos, zapatos de goma, aretes negros en cada oreja y un medallón de puntas plateadas y afiladas recubren una anatomía apasionada, seguramente, por los carbohidratos.

Más allá de eso, desde Estados Unidos a la Patagonia chilena, nadie duda de que este joven de 33 años, de brazos tatuados, nacido en Río Piedras, con el nombre de Raymond Ayala, sea el rey absoluto de ritmo tan masivo. Daddy Yankee, con sus videos calientes, ha formado una legión de fanáticos hispanos que goza desde la piel más que desde la razón.

“No me cohíbe que alguien se incomode”
El sello musical Sony Music, encargado de distribuir el disco, organizó encuentros de medios con el artista. Trece temas conforman la placa, uno de éstos grabado con Tito “el Bambino” (Me Enteré) y varios en los que el reggaetonero se dice a sí mismo que es el todopoderoso del ritmo. Se escuchan, por otro lado, fusiones de electrónica y cadencias de acordeón.

“La evolución está bien marcada. En este disco tengo hits para la música popular y otros que no lo serán, pero que se convertirán en himnos de la calle. Con eso me mantengo en los dos mercados. Hay artistas que sólo quieren quedarse en el mundo underground, pero mi visión es mundial”.

Hay quien considera que tus mensajes son excesivamente explícitos…

“Este disco tiene propuestas de la vida y la vida es explícita, ¿entiendes? Mi vida es explícita. Yo te digo, cuando tengo que expresarme como un adulto o con tres palabras para que me entiendan, lo hago. No me cohíbe que alguien se incomode, lo digo y ya”.

¿Fue más retador encontrar nuevas letras o nuevo sonido?

“La meta mía era hacer un disco con todas las influencias sin que se notara forzado y que, además, resultara urbano, o sea, legítimo”.

¿Sé es urbano de la misma manera en cualquier lado del planeta?

“¡Oh, sí! No tengo dudas. Todas las influencias que tú puedas tener de todos los géneros musicales puedes incorporarlas en el concepto urbano”.

¿Qué es lo que quieres que la gente entienda de ti como artista?

“Fíjate, a mí lo que me inquieta en realidad es la búsqueda de lo nuevo. Tú sabes, yo trabajo libre todo el tiempo. Yo creo en mi producto, simplemente”.

¿Y basta con que tú creas?

“Tiene mucho que ver. Siempre encontrarás quien te entienda y quien no. Eso es la música”.

¿Sigue importándote ser el número uno?

“Para mí lo más importante es ofrecer un trabajo completo, o sea, que el propio trabajo, tú sabes, hable por ti”.

¿Por eso volviste a los temas de rencillas?

“Es que esos temas se llaman temas de respeto, ¿me entiendes? Tienes que implantar siempre el respeto. Cuando tú sabes que hay gente que ha dicho tres cosas fuera de lugar, entonces tú tienes que poner a esas personas en su sitio. Yo no me quedo callado, yo soy una persona que creo en el respeto por encima de los negocios, por encima del dinero, por encima de todo, y si tú pasas esa línea me vas a escuchar”.

¿A quién se lo dices?

“A todos los que me han hecho algo incorrecto. Son, pa’ ellos y sin tapujos, y espero que los escuchen porque pa’ ellos son, y sin miedo”.

“Haitì siempre necesito ayuda”
“Si me quieren invitar a rumbear a Venezuela, con unas buenas mujeres, estamos allá cuando sea. De concierto no hay nada, por ahora. Hubo anuncios, pero no pudimos”, despeja de ese modo un posible encuentro con sus incondicionales en el país.

Desapegado a toda formalidad, Daddy Yankee no dejó de mostrar agitación por la tierra venezolana, inspirándose para ello en Pamela Djalil, conductora de Lo Actual de Televen, cuya presencia él agradeció hasta el minuto de despedida. “¡Cómo me traen a una Miss Universo!”, exclamó mientras describía, de forma desinhibida, las bondades de la joven presentadora.

¿Conoces a algunos reggaetoneros de Venezuela?

“Claro, Chino y Nacho, que tienen una canción bien pegada (no dijo cuál); y los que tienen rencilla con ellos, Óscar y Franco. Muy buenos. Ya el reggaetón dejó de ser un movimiento boricua y se convirtió en algo para todos”.

¿Te sientes preparado para cantar de otra forma?

“Es que a mí me apasiona mucho lo urbano, es lo que me vivo y es lo que en realidad llevo en mi corazón”.

¿Hasta cuándo crees posible ese esquema para ti?

“La música es infinita, eso lo aprendí hace un tiempo”.

¿Cómo te reinventas generacionalmente?

“Me preparo. Cuando era adolescente dejé las clases de música, hace dos años las retomé. Estudio el piano. Antes me hablabas de octava, tonos, sostenido, y era un idioma que no entendía, pero que ahora hasta ejecuto. Por eso intervine en la producción musical de Mundial”.

¿Has contemplado tu participación en causas humanitarias junto con colegas?

“Pues, fíjate, no tengo ningún tipo de relación con ningún artista en esa área. Yo trabajo por la comunidad (prefirió no dar detalles), trabajo sin pensar que alguien me apoye, yo sólo espero que el líder de esa comunidad me apoye. Y no estoy quitándole mérito a nadie, porque sé que hay colegas que lo hacen de todo corazón”.

¿Y si algún artista te llama?

“Si me extienden una llamada para decirme ‘Yankee, mira, te necesitamos aquí’, claro que sí. Hasta ahora, ninguno lo ha hecho. Yo he participado en teletones, que no tienen que ver con fundaciones de artistas sino con cadenas de televisión”.

¿Te gustó grabar el tema We Are The World?

“Con We Are The World se produce un aporte cada vez que la gente baja la canción, pero creo que Haití es un país que siempre necesitó ayuda. Antes del terremoto, Dios me dio la gran bendición de hacer algunas cosas que se vinieron abajo. Toca darle duro al país, tú sabes, meter mano”.

“Me voy a comprar más cadenas”
Este año hará el papel de un boxeador en la película Pleasant Ave, que escribe Edwin Torres, un juez de Nueva York responsable de la cintaCarlito´s Way. La filmación comenzará en noviembre. También intervendrá en la serie The Bold and The Beautiful, de CBS, haciendo de sí mismo. El tema Grito Mundial forma parte del álbum oficial de Sudáfrica 2010.

Estos trabajos lo tienen entusiasmado, porque Daddy Yankee dice que creativamente no hay cárceles que lo limiten ni siquiera en el planteamiento de su imagen. Y esto, a pesar de que las trasnacionales disqueras prefieren que sus artistas, en especial los latinoamericanos, no muestren exceso de lujos o posesiones. El reggaetonero mayor se siente orgulloso de sus bling bling. Desestima que resulte apabullante para sus seguidores, una masa compuesta, en gran medida, por jóvenes cuyo poder adquisitivo no siempre alcanza para disponer la compra de su disco. “Bueno, yo me fajé por tener lo que tengo”, sostiene. “Claro que sí voy a regalarme las cosas, y me voy a comprar muchos más carros, y me voy a comprar muchas más casas, y me voy a comprar muchas más cadenas, y me voy a comprar todo lo que pueda, porque yo trabajo por eso”.

¿Qué reflexión crees que sacará de ti la gente?

“Que se fajen, que se fajen, claro que sí, papi, si tú trabajas duro tienes derecho a comprarte lo que tú quieras. ¿Sí o no? Ah, pues, claro que sí. Yo no estoy diciéndotelo porque me creo más que nadie, si alguien tiene algo en contra mía es porque es acomplejado. Y si alguien tiene complejos, eso es su problema. Yo no, tampoco los que me siguen”.

¿De quien aprendiste esa filosofía de vida?

“La aprendí de mí mismo. Si tú trabajas duro por algo y lo sudaste, bueno, mi ‘helmano’, cómprese un buen carro o una buena casa si puede, dé una buena educación a los hijos. Seguro, papi, yo pienso así”.

¿Valoras del mismo modo el reconocimiento de la Universidad de Harvard como “Latino del año” que las antorchas de Viña del Mar?

“Son dos polos opuestos. Tú sabes, lo de Viña del Mar yo salí a buscarlo, lo de Harvard, no, eso llegó, igual que lo de CNN (fue entrevistado en la sección Héroes). Cuando se trata de la filantropía no puedo mezclar la leche con la magnesia. Yo he hecho cosas que no me interesa publicar ni estoy en busca de esa promoción. No me hace falta ser famoso por esa labor humanitaria”.