Bolívar y Chávez, hombres que construyeron y devolvieron la Patria
Palacio de Miraflores, Caracas. – Bolívar y Chávez, dos enamorados de la libertad y empedernidos por la unión de los pueblos, hombres obligados por la providencia a consumirse en la lucha por la independencia definitiva, la autodeterminación de los pueblos y el reconocimiento a la soberanía.
Estos dos hombres no solo coincidieron en la ideología sociopolítica para el país, sino también en circunstancias a la que la vida misma los enfrentó en lo que significaron sus últimos días.
Hoy, al cumplirse 6 años de esa última proclama de Hugo Chávez, el presidente de la República en pleno ejercicio de sus funciones de entonces, no hay dudas de que una vez más coincidió con El Libertador, pues, en una fría noche de sábado e inusual transmisión conjunta de radio y televisión, hizo un llamado a millones de espectadores -su amado e insustituible pueblo – a mantener la unión de los patriotas.
“Unión para consolidar la Patria del pueblo, la Patria tuya, la Patria mía y de todos”, evocó el Comandante Chávez esa noche. Este principio enaltecido y que fue forjado por el padre de la Patria, Simón Bolívar, y que fue devuelto por la Revolución Bolivariana nacida bajo la conducción del Comandante Supremo y líder mundial del socialismo Bolivariano, Hugo Rafael Chávez Frías, desde hace 20 años.
La semejanza que guarda la última proclama de Chávez con la de Bolívar se pierde de vista. El líder Bolivariano de manera evocativa se pronunció, originando en quienes lo escuchaban el recuerdo del último discurso de Simón Bolívar en la Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, Colombia, un 10 de diciembre de 1830.
En ese lugar, Bolívar expresó: “Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia; todos deben trabajar por el bien inestimable de la unión: los pueblos, obedeciendo al actual Gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando sus espadas en defensa de las garantías sociales”.
El 8 de diciembre de 2012, Chávez rescató una de las frases de Bolívar, cuando en los últimos días de su batalla física en este mundo, le decía al general Urdaneta: “Yo no tengo Patria a la cual seguir haciendo el sacrificio...”.
Así lo rememoró Chávez, quien no descansaba en valorar que a diferencia de los tiempos de Bolívar, hoy, gracias a Dios, es muy distinta la situación para todos los hombres y mujeres, porque si hay Patria, la cual costó, desde luego, recuperar y revivir.
“Hoy ¡ah! Gracias a Dios, Padre Bolívar, cuán distinta es la situación para todos nosotros hombres y mujeres (…) Tenemos Patria, tenemos una Patria ¡cuánto costó!, ¡cuánto costó recuperarla!, revivirla, levantarnos con ella entre dolores, entre pesares, recordemos cuánto ha costado, cuánto nos ha costado a millones, a millones”, pronunció el presidente Chávez cuando ya eran un poco más de las 9 y 34 minutos de la noche, desde el Despacho Uno del Palacio de Miraflores, la Casa del Pueblo Bolivariano.
Ese día, el país entero se estremeció ante su llamado y los posibles escenarios que pudieran surgir, a propósito de lo que fue la enfermedad que lo aquejó y obligó a someterse a un tratamiento médico.
Concordaba Chávez nuevamente con Bolívar, y es que él no descansaba en llamar a la unión de los Patriotas a elegir como presidente a Nicolás Maduro Moros, en caso de que llegase a faltar él físicamente.
Antes de proseguir con su discurso, el menos deseado para millones de venezolanas y venezolanos, el líder mundial aseguró; “Hoy sí tenemos Patria y es la tuya Bolívar, es la que tú comenzaste a labrar, a labrar junto a millones de hombres y mujeres hace 200 años, y antes habían comenzado también a labrarla, hoy es día de Guaicaipuro, nuestros hermanos aborígenes en su lucha, en su resistencia, 500 años de lucha. Hoy, por fin, después de tanta lucha tenemos Patria a la cual seguir haciendo el sacrificio. Desde mi corazón de patriota reitero mi llamado a todos los patriotas de Venezuela y a todas las patriotas de Venezuela, porque, bueno, somos revolucionarios, somos socialistas, somos humanos, somos muchas cosas pero en esencia, patriotas”.
Tras estos duros 6 años, por la pérdida física de Chávez, las venezolanas y venezolanos tienen, sin duda alguna, la moral fortalecida para enarbolar las banderas de su legado. Los patriotas están más comprometidos y decididos a conquistar la independencia plena.
Han sido muchas las luchas que le ha tocado enfrentar al heredero del legado bolivariano, Nicolás Maduro, en duros terrenos donde se ha tratado de mancillar la moral de los venezolanos.
El imperio, con sus ansias de dominio no descansa en sus arremetidas contra la determinación de un pueblo que decidió ser libre, apoyar -como lo solicitó el Comándate Chávez- irrestrictamente a Nicolás, y defender cohesionadamente -hasta con la vida- la Patria que les fue devuelta.
Prensa Presidencial / Andrelys Carrasquel