Compromiso y voluntad, abono perfecto para la economía de la Patria
Avenida Bolívar, Caracas.- En pleno corazón de la ciudad capital, se encuentra Wilson Maestre, un joven que desde el urbanismo “5 Héroes Cubanos” promueve la agricultura urbana, como un sistema económico y ecológico del ámbito local donde se integran actividades de producción agrícola, pecuaria, acuícola, forestal y de procesamiento.
Para Wilson, esta actividad requiere de alto compromiso y voluntad para vencer las dificultades generadas por la guerra económica que atraviesa la nación.
“Me impulsa seguir batallando para acabar con la guerra económica, Nosotros como juventud que cree en nuestro Presidente queremos seguir luchando por la Patria”, asevera convencido.
Esta producción es complementaria de un sistema agrícola más amplio, y así como en principio permite el autoconsumo familiar-comunal también aporta a un circuito de distribución, comercialización y otras formas de intercambio para satisfacer necesidades alimentarias, medicinales y ambientales saludables a la población.
En el marco de la activación de los 15 motores de la Agenda Económica Bolivariana, el Gobierno Nacional ha propuesto impulsar este proyecto para profundizar el aparato productivo y económico a través de líneas de acción concretas.
Wilson hace un llamado a los jóvenes a seguir el camino de la paz e incorporarse al plan de agricultura urbana.
“Hago llamado a todos los jóvenes para que se incorporen en la agricultura urbana. Sigan el ejemplo del Comandante -Hugo- Chávez para continuar el plan de siembra e impulsar la economía de nuestro país”, expresa.
Tomando en cuenta su contribución con el desarrollo sostenible de la sociedad y la seguridad alimentaria de las familias, la agricultura urbana es el nuevo eje de acción en la economía venezolana, convirtiéndose en un pilar fundamental para avanzar hacia la soberanía.
Proyectos como éste muestran el valor del programa agrícola como medida de producción de alimentos que favorezcan a las comunidades y fortalezcan los vínculos con el sector productivo.
Prensa Presidencial / Karla Cotoret