El 4 de febrero no terminará jamás
Después de 27 años de aquel “Por Ahora” fue rescatada la patria para siempre, y es que el pueblo y las Fuerzas Armadas -para 1992- se configuraron como un binomio perfecto para enfrentar los años venideros en la lucha contra el neoliberalismo.
Un decadente sistema político que destruía y sumía en un hueco al país, gracias a las políticas entreguistas y capitalistas que impulsaba el entonces presidente, Carlos Andrés Pérez, aunado a mas de 40 años de corrupción, extrema pobreza y el descontento popular que se hacía eminente, fueron los elementos que convirtieron al “Por Ahora” en un para siempre.
La madrugada del 4 de febrero del año 1992 el Teniente Coronel – comandante- Chávez Frías dirigió la operación militar MBR-200, misma que devolvería la dignidad a un pueblo totalmente agraviado y burlado.
Aquella asonada contaba con la suficiente moral para dar continuidad a la rebelión popular nacida el 27 y 28 de febrero de 1989 como rechazo a las medidas económicas promovidas por el endeudamiento externo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), trayendo como resultado la muerte de más de mil personas e innumerables heridos, además de centenares de encarcelados y desaparecidos.
La convicción de ser libres y de lograr restaurar los derechos constitucionales fue el propósito de Chávez, quien en compañía de oficiales de las Fuerzas Armadas y aproximadamente 300 efectivos paracaidistas buscaron acabar con aquel gobierno de miseria.
La operación consistió en rodear La Casona -residencia presidencial- la Base Aérea Francisco de Miranda -ubicada en La Gran Caracas- y Miraflores, además de tomar las principales unidades militares de Aragua, Carabobo, Barinas y Zulia; sin embargo, los objetivos planteados no se pudieron concretar, situación que conllevó a Chávez a dirigirse, con un mensaje televisivo, al pueblo de Venezuela y al personal militar a su mando para interrumpir la misión y evitar mayor derramamiento de sangre.
Este oficial fue encarcelado, juzgado y condenado en los tribunales militares por promover una rebelión militar, le correspondió cumplir condena en la cárcel de Yare -estado Miranda-, dos largos años trascurrieron, pero el nombre de aquel comandante quedo tatuado en el corazón de los venezolanos y las venezolanas con la tinta de la esperanza en un futuro mejor.
En la historia, el 4 de febrero encendió el fuego para dar muerte a una etapa y sociopolítica que dejó un amargo sinsabor al pueblo entero; de esas cenizas se concibió la posibilidad de tener lo negado por décadas: justicia e inclusión.
La catástrofe y la debacle al que fue arrastrado el país por la pésima administración de Carlos Andrés Pérez, quien posteriormente fue destituido por el congreso al ser acusado por malversación de fondos y peculado, daban la razón al pueblo a los valientes soldados del 4 de Febrero.
Más tarde llegó al gobierno Rafael Caldera, pero el rebelde, el Teniente Coronel continuaba siendo el símbolo de cambio político que tanto anhelaba la nación a mediado de los años 90.
Hugo Chávez recibió el indulto por parte del presidente Caldera, hecho que le abría las puertas para la senda electoral que más tarde le coronaria, gracias al apoyo del pueblo, con la presidencia de la República.
La Revolución Bolivariana se hizo presente en Venezuela y con ella la dignificación de la ciudadanía, sin distingo de clase social, credo, color o raza.
Hugo Rafael Chávez Frías fijó un punto de partida donde la esperanza del pueblo se acrecentó, le dio la bienvenida a la esperanza y a un mejor porvenir.
“Por eso, así como decimos que nunca terminó el 24 de junio de 1821, el 4 de febrero es continuación del 24 de junio de 1821. El 4 de febrero es continuación de la independencia primera que no concluyó. El 4 de febrero para nosotros no terminará jamás, nos llevaremos la llama viva a la tierra, para nuestros hijos, para nuestros nietos, para ellos no habrá 4 de febrero, ellos vivirán un tiempo de paz, un tiempo de gloria, el tiempo que Cristo vino a anunciar, el reino de la paz, el reino de la vida, el reino del bienestar, en la República futura que estamos construyendo” Hugo Chávez.
Prensa Presidencial / Andrelys Carrasquel