Esta Revolución la sostenemos todos y todas
Coche, Distrito Capital.- Siguiendo la doctrina del maestro Simón Rodríguez, que se fundamenta en la integración de la educación y el trabajo para la construcción de un hombre emancipado, se desempeña Jacqueline Jiménez como educadora popular y facilitadora de la Misión Cultura, en la parroquia Coche de la ciudad capital.
Esta mujer luchadora, genera en distintos espacios debates comunitarios que sirven de base para el impulso de las políticas del Gobierno Bolivariano.
“Me dedico a la formación, a la construcción de grupos donde podamos generar procesos de formación y procesos de comunidad”, explica Jacqueline.
Vocera del Clap, promotora del parto humanizado, jefe de calle, son sólo algunas de las responsabilidades que asume Jacqueline para contribuir con el modelo de país que propone la Revolución Bolivariana.
“Para nosotros la meta revolucionaria es construir nuevas sociedades y para ello graduados, facilitadores y facilitadoras nos asociamos porque decidimos seguir manteniendo el espacio formativo”, manifiesta entusiasmada.
El comandante Hugo Chávez constantemente se refería a la necesidad de formar al hombre y a la mujer nueva, de quien se esperaba cambios estructurales profundos, sobre todo a nivel ético, moral y espiritual para que pudiéramos entender, entre otras cosas, que: la única razón que tiene un revolucionario o una revolucionaria para buscar el poder es para servir y no para ser servido.
Ese pensamiento caló en Jacqueline quien asume desde sus trincheras el verdadero significado de la democracia participativa y protagónica, donde el pueblo organizado y consciente gobierna directamente.
“El presidente Nicolás Maduro es uno de nosotros, que tenga la certeza que nosotros gobernamos con él, con él tenemos esa posibilidad de sentirnos reconocidos, es uno de nosotros quien gobierna, quien ejerce la función presidencial, pero esta Revolución la sostenemos todos y todas”.
Esta es la Venezuela de la gente luchadora, trabajadora, comprometida, donde se emprende la obra de la educación social, es decir, los mismos habitantes se convierten en hacedores del bien común, tomando la educación como la vía expedita para formar al ciudadano que requiere la nación.
Prensa Presidencial / Karla Cotoret