“La tierra es de quien la trabaja”, bandera que ondea la Revolución
Plaza Bicentenario, Caracas.- “La tierra es de quien la trabaja”, así lo pregonaba Ezequiel Zamora, en su lucha a favor de los campesinos y un gobierno de igualdad. Política social que 150 años después continúa vigente y es respaldada por el Gobierno Bolivariano.
La producción nacional ha sido unos de los llamados del presidente Nicolás Maduro, para desprender al país del sistema rentista petrolero. Quienes labran la tierra han ratificado su compromiso en la creación de la Venezuela autosustentable y productiva, hecho que quedo demostrado este jueves 02 de agosto.
“El sector campesino se mantiene firme en el trabajo arduo de llenar de vida vegetal los campos, somos nosotros quienes con nuestra labor sanaremos el virus implantado por la guerra económica” expresó Neida Rodríguez, trabajadora del campo en el estado Portuguesa.
Esta mujer labradora de la tierra, afirma que su labor no es producir a favor de un colectivo, sino para el bienestar de toda Venezuela.
“Quienes pretendan acabar con el país, deben saber que existe un enorme movimiento campesino resteado por combatir la guerra económica y dispuesto a multiplicar las cosechas (…) Mi mensaje al imperio es que la única respuesta que obtendrán de nosotros será producción en un sistema de agricultura gigantesco” agregó
Neida asegura que los campesinos de Venezuela poseen una convicción clara: producción nacional, como vía de escape exitosa ante los embates de quienes pretenden socavar la soberanía alimentaria del país.
“Solo un Gobierno socialista escucha las propuestas de un pueblo, el presidente Maduro nos recibió hoy en la casa de todos los venezolanos y recibió nuestras propuestas, él nos devolvió lo que nos habían quitado: el derecho a la tierra” afirmó con lagrimas en los ojos.
La lucha de las tierras ha sido una gran contienda que se remonta a más de 500 años, desde que los españoles impusieron su yugo para intentar silenciar a quienes siempre han sido el corazón de un país: el pueblo.
Los terratenientes, utilizando sus pudientes niveles sociales, han maltratado al campesino de a pie, que trabaja por el bienestar alimentario de las comunidades, pero con la llegada de la Revolución Bolivariana los trabajadores de la tierra fueron reivindicados y se les ha otorgado el lugar que merecen; estar al frente de la construcción de un país.
Son las manos que cultivan en el campo las que labraran la Venezuela potencia del XXI donde se obtendrá la mejor de las cosechas: La victoria soberana del pueblo.
Prensa Presidencial/ Rossy Herrera