Le doy muchísimas gracias a Dios por haberme dado una segunda oportunidad de vivir y por estar mejor cada día más. Agradecer a todas las personas que se han preocupado... a los médicos, enfermeras, fisioterapeutas, aquellas personas que han contribuido de una forma u otra en mi recuperación y me han ayudado con sus oraciones y buenos pensamientos, a mi familia en especial. Un abrazo fuerte para todos y que Dios los bendiga.